Nos
asombramos cuando vemos que nuestros hijos a temprana edad saben utilizar una
computadora o el celular mejor que nosotros. Nos causa gracia verlos y hasta
hacemos bromas sobre el tema. Cuando estamos muy ocupados solemos dejarlos más
tiempo en la computadora o le damos el móvil para que se entretengan sin
prestar mayor atención qué hacen, en las páginas que navegan o con quién
chatean.
Como
padres debemos estar atentos de lo que hacen o dejan hacer nuestros hijos y con cuáles personas se relacionan, sobre todo en las redes
sociales, donde cualquier cosa puede ocurrir. Una de ellas podría ser el
Grooming ¿Qué es?
El
Grooming es la acción de acosar sexualmente a un niño por parte de un adulto
utilizando como herramienta las redes sociales. Esta es una acción deliberada.
Inicia cuando una persona adulta crea un perfil falso haciéndose pasar por otro
niño o adolescente y bajo engaño le solicita fotos o videos de índole sexual.
Al lograr su cometido, comienza un periodo de chantaje de hacer público ese
material si el niño no envía más fotos o videos y pueden llegar a exigirles
encuentros personales.
Se
distinguen dos tipos de Grooming: el primero se da cuando el material
fotográfico o de video se obtiene por medio del hackeo de cuentas y, el
segundo, cuando se establece un periodo de confianza para, luego, solicitar el
material y comenzar con el chantaje.
Cabe
destacar que el Grooming siempre es practicado por un adulto hacia un niño o
adolescente.
Según la Unicef, existen tres etapas:
1. Etapa de Contacto o Acercamiento.- cuando el groomer o acosador valiéndose de tácticas y dando falsos datos, contacta al niño que en un futuro va a ser su víctima.
2. Componente sexual: el groomer, bajo engaño, solicita a su víctima fotos o videos de índole sexual.
3. Ciberacoso.- Etapa en la que comienza el chantaje. Se le exige a la víctima la facilitación de material sexual (fotos, videos,...), bajo la amenaza de hacer público el ya obtenido. Pudiendo llegar a exigir el acosador encuentros personales.
¿Cómo se puede prevenir?
La primera medida es crear conciencia en nuestra infancia y adolescencia del peligro inminente en que se encuentran al proporcionar datos, fotos, videos a personas, que se crean amigos por el tiempo que tienen conociéndose en las redes. Estas son totalmente desconocidas, pues nunca se han visto personalmente.
Con nuestros hijos en edad infantil, se debe limitar el uso de las tecnologías y explicarles el por qué no deben hablar, chatear con desconocidos. A los adolescentes hay que hablarles claramente haciéndoles ver los contra de subir material íntimo a las redes.
Aunado a esto, se deben utilizar contraseñas seguras. Dichas contraseñas no deben ser las mismas para todas sus cuentas. Las mismas no deben ser compartidas.
Esperamos esta información les sea de utilidad.
Feliz día.
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